Así son las sandalias solidarias made in Spain más bonitas y versátiles del verano

Hablemos del par que combina con tus vestidos, shorts y faldas de verano y que, además, se suma a una muy buena causa: así es el calzado solidario de Gioseppo.

Sandalias solidarias Gioseppo

Se suele decir que las sandalias de verano, las buenas, deben ser un básico. Tanto, que deben ser capaces de resolver un look cuando no queremos pensar demasiado. Un vestido blanco, unos pantalones de lino, unos vaqueros y poco más: si el calzado funciona, el resto viene solo. Y, en parte, estamos de acuerdo, pero, siendo honestos, siempre queremos ir un paso más allá, nunca mejor dicho.

Por eso, cuando llega el calor, merece la pena buscar modelos que no solo sean bonitos, sino que tengan ese punto especial que hace que queramos ponérnoslos una y otra vez. Y, en este caso, hemos encontrado unas (varias, mejor dicho) que, además de cumplir con todo ello, poseen algo más que merece la pena conocer.

La propuesta solidaria de Gioseppo: unas sandalias que querrás llevar todo el verano

A primera vista, podríamos decir que tienen un diseño que entran por los ojos. Son llamativas y es complicado no fijarse en ellas si las ves en la estantería de cualquier zapatería: son unas sandalias planas de piel con pequeños abalorios multicolores, un detalle la mar de divertido que les aporta ese punto especial sin hacerlas difíciles de combinar. La base en tono cuero permite llevarlas tanto con vestidos vaporosos como con pantalones fluidos, shorts o incluso unos vaqueros sencillos cuando buscamos que sean ellas las que aporten un poco de color al conjunto.

Sandalias Gioseppo

Y hay otro detalle que suma puntos cuando hablamos de unas sandalias pensadas para acompañarnos durante horas: cuentan con planta acolchada, cierre ajustable en el tobillo y una suela flexible. Es decir, comodidad asegurada. Tanto el forro como la planta son de piel, mientras que el corte combina piel y poliéster.

Su diseño tiene, además, ese equilibrio entre lo artesanal (Gioseppo lleva fabricando desde 1991 en Elche) y lo actual que hace que no parezcan las típicas sandalias que solo utilizaremos durante una temporada. Eso sí, hay que saber defenderlas, ya que los abalorios de colores no son solo un pequeño accesorio incorporado al calzado, sino que funcionan como un sello de identidad, dando la suficiente personalidad para que este calzado hable por sí solo. Por lo que sí, es la típica prenda que hace que un look sencillo se convierta en rompedir sin necesidad de añadir mucho más. Y precisamente ahí está una de sus grandes virtudes: son suficientemente especiales para transformar un estilismo básico, pero lo bastante neutras como para llevarlas prácticamente con todo.
 

Una colección que también cuenta una historia

Aunque en un primer momento, la colección contaba con cuatro modelos distintos, actualmente en la web de la marca solo están disponibles dos de los modelos, las Naome (que se atan con tiras al tobillo) y las Zinga (con el típico diseño de pala), dado el éxito de la colección. Ambas creadas conjuntamente con María Galán, coordinadora de proyectos de la ONG Babies Uganda, protagonista de la 6ª edición del programa Women4Change de la marca, cuya inspiración parte de las pulseras que los niños y niñas le han regalado en Uganda.

Sandalias Naome, de Gioseppo
Sandalias Zinga, de Gioseppo

De hecho, los nombres de cada modelo no son casuales. El modelo Naome, por ejemplo, está inspirado en una niña con discapacidad visual que se enfrenta a importantes barreras para acceder a la educación en Uganda. Gracias al apoyo de Babies Uganda, Naome asiste a un centro especializado que proporciona educación adaptada y comidas diarias a más de 50 niñas y niños con su misma condición. El modelo Zinga también posee su significado: tras un devastador incendio en 2024, Babies Uganda ha iniciado la construcción de un nuevo edificio en Zinga, una de las islas más pobres del lago Victoria. Este nuevo espacio proporcionará dormitorios y asistencia sanitaria a niñas y niños de la zona.

Por eso, comprar estas sandalias no se queda únicamente en estrenar un nuevo par para el verano. Por cada par vendido se donan 10 euros a financiar los proyectos de Babies Uganda, destinados a mejorar las condiciones de vida de niñas y niños ugandeses.

Gioseppo y Fundación Esperanza Pertusa: cuando el calzado también puede ayudar

La labor social de la fundación va más allá de esta colección. Detrás de esta iniciativa está la colaboración de Gioseppo con la Fundación Esperanza Pertusa, una relación que la propia fundación define como estratégica y que se traduce en distintos proyectos de responsabilidad social, acción y empleo social y voluntariado corporativo. Entre sus iniciativas se encuentra una red de colaboración con más de 40 entidades sociales nacionales e internacionales con programas de acción social comunitaria y proyectos vinculados a respuesta a las emergencias, la salud, la tecnología al servicio de la humanidad y la cultura, entre las que figuran Cruz Roja, Fundación Vicente Ferrer, Coopera Congo o el centro oncológico pediátrico del Hospital SJD de Barcelona.

Y, por si fuera poco, Gioseppo no olvida sus raíces: la marca ha colaborado junto a Cáritas Elche en un proyecto para ofrecer una vivienda digna a mujeres en situación de sinhogarismo en la ciudad alicantina, entre otros proyectos de acción social. Además, desde hace diez años, trabaja con la Fundación CEPAIM a través de voluntariados corporativos en los asentamientos de temporeros que la ONG lleva a cabo en la población de Níjar (Almería), dando como resultado el Complejo de Viviendas Esperanza Pertusa, un proyecto de innovación social que ha crecido gracias a la alianza entre la Fundación Esperanza Pertusa de Gioseppo, el Ayuntamiento de Níjar y la Fundación CEPAIM. 

Así que sí: estas sandalias pueden ser ese par que a unos pocos nos resuelve el armario durante los meses de calor. Pero tienen algo más difícil de encontrar: cada paso que damos con ellas también puede convertirse en una forma, aunque sea pequeña, de avanzar para alguien más.