La estilista María Roberts, reconocida por su experiencia en salud capilar, explica que el secreto para conseguir un cabello largo no está únicamente en estimular el crecimiento, sino en evitar que el cabello se quiebre antes de alcanzar la longitud deseada. La clave es proteger la fibra capilar de forma integral, desde la raíz hasta las puntas. Y nos explica cómo.
Uno de los daños más silenciosos es el que se produce durante la noche. El roce continuo contra tejidos ásperos debilita la cutícula y favorece la rotura progresiva. Para minimizar este impacto, se recomienda sustituir las fundas de almohada de algodón por fundas de satén o seda, materiales que reducen la fricción y ayudan a conservar la hidratación natural del cabello.
También es importante evitar recogidos excesivamente tirantes al dormir. Optar por una coleta baja o una trenza floja permite mantener el cabello controlado sin someterlo a tensión innecesaria. Este sencillo gesto puede marcar una diferencia notable en la resistencia y apariencia de la melena a medio plazo.
Para lograr un cabello largo y fuerte, la prevención es esencial. El calor, la radiación solar y el cloro son factores que alteran la estructura del tallo capilar y aceleran su deterioro. Aplicar un protector térmico antes de utilizar secadores, planchas o rizadores es fundamental para reducir el daño.
Antes de la exposición solar o de un baño en la piscina o el mar, conviene utilizar productos específicos que actúen como escudo frente a agentes externos. Incluso el secado debe realizarse con delicadeza, utilizando toallas suaves y evitando frotar de forma agresiva, ya que este gesto puede abrir la cutícula y provocar quiebre.
Las puntas juegan un papel determinante en el objetivo de conseguir una melena larga. Cuando están abiertas o debilitadas, el cabello se rompe con facilidad y pierde densidad. Incorporar sérums, aceites o cremas sin aclarado ayuda a sellar la cutícula, aportar nutrición y reducir la rotura.
Además, realizar cortes de saneamiento de manera periódica permite eliminar las puntas abiertas y evitar que el daño avance por el tallo capilar. No frenan el crecimiento, pero estos pequeños cortes favorecen una melena con mejor aspecto y mayor fortaleza estructural.
La hidratación es uno de los pilares fundamentales para mantener un cabello suave, flexible y brillante. Un cabello bien hidratado se rompe menos, resiste mejor el calor y los procesos químicos, presenta menos encrespamiento y reduce la aparición de puntas abiertas.
Incorporar mascarillas nutritivas y acondicionadores adaptados al tipo de cabello es esencial para preservar la elasticidad de la fibra capilar y mantener su equilibrio.
Más allá de la protección y la hidratación, estimular el cuero cabelludo es clave para potenciar el crecimiento. Entre las recomendaciones destaca el Sérum Triphasic Active Grow, de René Furterer, un tratamiento formulado con própolis y cafeína que ayuda a activar la producción de queratina desde la raíz y a reactivar la microcirculación del cuero cabelludo.
Su uso constante contribuye a reforzar el anclaje del cabello, favorecer una mayor densidad y estimular de forma natural el crecimiento capilar. Se presenta en formato de 100 ml, y está disponible en peluquerías, farmacias y parafarmacias.
Recuperar la longitud y la salud capilar no depende de soluciones puntuales, sino de una rutina constante basada en la reducción de la fricción, la protección diaria, la hidratación profunda y la estimulación del crecimiento.
Siguiendo los consejos de María Roberts y adoptando hábitos que minimicen la rotura, es posible conseguir una melena más fuerte, brillante y visiblemente más larga con el paso del tiempo. El verdadero secreto está en cuidar la fibra capilar cada día, desde la raíz hasta las puntas.
"Cada vez que cuidamos de una sola persona, hacemos del mundo un lugar mejor." Pierre Fabre
René Furterer pertenece al grupo Pierre Fabre. Su compromiso con la naturaleza y la humanidad los ha llevado, de manera natural, a establecer asociaciones a largo plazo con sus proveedores de recursos vegetales. Estas se basan en los principios del comercio justo para desarrollar cosméticos éticos. Sus cadenas de suministro reflejan ese compromiso cotidiano, así como el cuidado puesto en el diseño de cosméticos responsables con el medio ambiente, con sentido tanto para quienes los utilizan como para quienes participan en su proceso de fabricación.
Estas asociaciones justas representan alianzas con hombres y mujeres apasionados por su tierra y por el desarrollo de sus comunidades. Desde el inicio con la manteca de karité en Burkina Faso, hace más de 20 años, su compromiso ha crecido cada año con la incorporación de nuevos proveedores éticos. Como fabricante de cosméticos sostenibles y beneficiosos para todos, la empresa establece asociaciones personalizadas con el objetivo de respetar el medio ambiente, preservar la biodiversidad y velar por el bienestar de quienes la protegen.
Gracias a estas relaciones sostenibles y solidarias, pueden garantizar la realización de proyectos de desarrollo local y la selección de materias primas excepcionales para una cosmética ética, asegurando al mismo tiempo la conservación de los conocimientos tradicionales y su transmisión.