Para mantener una piel radiante, firme y saludable no es necesario siempre pasar por el quirófano ni someterse a procedimientos agresivos que obliguen a interrumpir nuestro ritmo de vida. En el ámbito de la estética avanzada y el bienestar, existe un método no invasivo que se ha convertido en el secreto mejor guardado de quienes buscan resultados reales desde el interior del tejido. Te hablamos de la tecnología Indiba y de cómo actúa en tus células contestando las dudas más frecuentes que puedas tener.
A diferencia de otros sistemas de radiofrecuencia que calientan la piel desde el exterior de forma masiva, este método utiliza una frecuencia electromagnética única y patentada de 448 kHz. Esta corriente no es dolorosa ni altera la estructura celular, sino que genera una movilización iónica profunda.
Cuando el dispositivo entra en contacto con tu cuerpo, equilibra el potencial eléctrico de las células. Esto se traduce en tres efectos biológicos progresivos según las necesidades de tu tejido:
La clave de su éxito reside en que el calor no se genera por el rozamiento del cabezal sobre la superficie cutánea, sino que es tu propio cuerpo el que produce la temperatura desde el interior gracias al paso de la corriente de 448 kHz.
El impacto de este procedimiento en la salud cutánea es directo y acumulativo. Desde la primera sesión notarás cambios en la textura y la luminosidad, pero es con la continuidad del tratamiento cuando se aprecian las mejoras estructurales.
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Zona de aplicación |
Efecto principal en el tejido |
Resultado estético visible |
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Rostro y cuello |
Estimulación de colágeno tipo I y elastina |
Reducción de arrugas, efecto lifting natural y redefinición del óvalo facial. |
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Contorno de ojos |
Drenaje linfático y mejora de la microcirculación |
Disminución evidente de bolsas, suavizado de ojeras oscuras y mirada descansada. |
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Corporal (abdomen, muslos) |
Compactación del tejido y rotura de adipocitos |
Reducción de la flacidez, suavizado de la celulitis y reafirmación de la piel. |
Con el paso de los años, la producción de las proteínas que sostienen nuestra piel disminuye de manera drástica. Al recibir la energía del tratamiento, los fibroblastos despiertan y aceleran su actividad. El resultado es una dermis más densa, elástica y resistente al descolgamiento. Es una alternativa ideal si buscas envejecer bien, apoyando los procesos biológicos del cuerpo sin transformar tus facciones.
Cuando la sangre circula de forma óptima por los capilares del rostro, las toxinas se eliminan con mayor facilidad y las células reciben la nutrición que necesitan. Si sufres de piel apagada, cetrina o con signos de fatiga debido al estrés y la contaminación urbana, este sistema devuelve la jugosidad y el brillo natural a la cara, logrando ese ansiado efecto de buena cara inmediato.
Una de las propiedades más valoradas de esta tecnología, y que la diferencia de casi cualquier otra radiofrecuencia del mercado, es su enorme utilidad en los procesos de curación, cicatrización y postoperatorio. Al trabajar en una modalidad que no genera calor (subtermia), se puede aplicar inmediatamente después de una intervención quirúrgica o de un tratamiento médico-estético más invasivo.
El proceso es sumamente agradable y relajante. La especialista aplicará una crema conductora específica sobre la zona a tratar y deslizará unos electrodos metálicos mediante movimientos suaves y continuos.
Existen dos tipos de electrodos que se combinan en la misma sesión: el capacitivo, diseñado para los tejidos más superficiales y acuosos como la piel, y el resistivo, que trabaja sobre los tejidos más densos, profundos y fibrosos. Lo único que percibirás es un masaje templado y reconfortante. No hay pinchazos, ni quemazón, ni molestias. Al terminar, podrás maquillarte y seguir con tu vida normal, luciendo una piel visiblemente más hidratada y vitalizada de inmediato.
Aunque el efecto flash de luminosidad y turgencia se nota desde la primera visita, para consolidar un cambio estructural en el colágeno se recomienda realizar un protocolo inicial de entre 6 y 10 sesiones, espaciadas una o dos veces por semana, seguido de un mantenimiento mensual.
Es un procedimiento extremadamente seguro. Sin embargo, no se puede aplicar en personas que lleven marcapasos o implantes electrónicos, en mujeres embarazadas, en zonas de la piel que presenten heridas abiertas o quemaduras recientes, ni en pacientes con antecedentes de tromboflebitis.
Es la combinación perfecta. Al mejorar la microcirculación y abrir los canales celulares, la piel se vuelve mucho más receptiva. Aplicar tus sérums e hidratantes ecológicos habituales después de las sesiones potenciará los principios activos botánicos, logrando un cuidado holístico impecable.
NOTA DE BELLEZA SOLIDARIA Si hablamos de solidaridad, INDIBA colabora con diferentes centros de belleza que confían en su tecnología y organizan "maratones" para recaudar fondos destinados a apoyar diferentes entidades e iniciativas sociales.