Creada por y para personas con cáncer, MÊME desarrolla productos específicos para la piel, el cuero cabelludo y las uñas afectados por tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia o las terapias sistémicas. Su objetivo va más allá del cuidado cosmético: ayudar a mejorar la calidad de vida, la autoestima y el bienestar emocional de quienes atraviesan la enfermedad.
Fundada por Judith Levy Keller y Juliette Couturier, MÊME surge tras la experiencia personal de sus creadoras con el cáncer. Al vivir de cerca los efectos físicos y emocionales de la enfermedad, detectaron la falta de productos específicamente diseñados para responder a las necesidades de las personas en tratamiento oncológico.
Desde sus inicios, la marca ha trabajado junto a oncólogos, enfermeras y pacientes para desarrollar soluciones eficaces y seguras que ayuden a aliviar algunas de las alteraciones más frecuentes derivadas de los tratamientos.
Además de sus productos dermocosméticos, MÊME impulsa iniciativas de información y acompañamiento dirigidas a pacientes y familiares, promoviendo una visión más humana e integral del cuidado oncológico.
Los tratamientos contra el cáncer pueden provocar importantes cambios cutáneos que afectan tanto al bienestar físico como emocional de las personas. Según datos compartidos por Pierre Fabre, hasta el 80-90% de los pacientes sometidos a radioterapia y alrededor del 72% de quienes reciben terapias sistémicas presentan algún tipo de alteración en la piel.
Sequedad extrema, irritación, sensibilidad, cambios en las uñas o afectación del cuero cabelludo son algunos de los efectos secundarios más habituales. Por ello, cada vez más especialistas destacan la importancia de incorporar cuidados específicos que ayuden a minimizar estas molestias y favorezcan una mejor calidad de vida.
En Belleza Solidaria defendemos desde hace años que la imagen personal y el autocuidado forman parte del bienestar integral de las personas. Mantener rutinas de cuidado adaptadas durante el tratamiento puede contribuir a reforzar la autoestima, recuperar sensaciones de normalidad y afrontar el proceso con mayor confianza.
La llegada de iniciativas como MÊME pone de manifiesto la creciente sensibilidad del sector sanitario y dermocosmético hacia las necesidades emocionales de los pacientes, promoviendo un acompañamiento que contemple no solo la enfermedad, sino también la persona en su totalidad.
El cuidado oncológico evoluciona hacia modelos cada vez más multidisciplinares en los que participan oncólogos, enfermeras, farmacéuticos, psicólogos, fisioterapeutas y otros profesionales especializados.
Este enfoque busca responder no solo a las necesidades médicas, sino también a aspectos fundamentales como la salud emocional, la autoestima, la sexualidad o la calidad de vida después del cáncer, cuestiones que todavía requieren una mayor atención y visibilidad.