Hay tradiciones que son imposibles de borrar porque tienen más sentido del que percibimos a simple vista. Es lógico que en nuestro país, donde el mar brilla en verano y las flores inundan la primavera, encontremos un auge de los perfumes frescos y acuáticos durante los meses estivales y un auge de las fragancias con notas florales de abril a junio. Además, los aromas tienen un poder invisible: poner a juego nuestras emociones.
Según indican los expertos de la Academia del Perfume, el olfato está mucho más ligado a nuestras emociones de lo que pensamos, ya que el sistema límbico —clave en la memoria y en cómo sentimos— se activa directamente con los olores. De hecho, gracias a avances en neurociencia como la resonancia magnética funcional, hoy sabemos que ciertas fragancias estimulan zonas cerebrales relacionadas con el placer o el rechazo. Tal y como explica Laura López-Mascaraque, el olor no está en la molécula en sí, sino en cómo lo interpreta el cerebro, por eso un mismo aroma puede evocarnos recuerdos totalmente distintos. Además, cada persona tiene su propia "huella olfativa", influida por su biología y experiencia, lo que convierte al perfume en algo profundamente personal y emocional.
En pocas palabras, escoger una fragancia va mucho más allá de lo que percibe nuestra nariz. Y si hablamos de notas florales, este 2026 suenen con fuerza tres nombres propios: la rosa de Damasco, intensa, voluptuosa y con un toque especiado, el iris, con su perfil atalcado y aterciopelo, y la flor de azahar, más cítrca y dulce.
LoveMe The Amethyst Elixir de Tous cuenta con una salida que mezcla cereza negra, con olor a fruta madura con punto licoroso, junto a flor de azahar que añade pétalo blanco con matiz luminoso y jengibre que introduce raíz picante con efecto vibrante. Después, la peonía suma un tacto aireado mientras Akigalawood (una molécula sintética cautiva de Givaudan obtenida mediante biotecnología a partir del pachulí) aporta una pincelada amaderada con perfil especiado. Asimismo, la celinda introduce pétalo limpio con matiz verde. En la base, la haba tonka deja un rastro con dulzor tostado, el almizcle aporta piel cálida y el cedro introduce madera seca que estructura este perfume con carácter elegante.
Desde años, PyD (la distribuidora de la marca en España) colabora con la Fundación Arcoiris, que fomenta la integración sociolaboral de las personas con discapacidad, mediante la realización de un trabajo productivo y remunerado adecuado a sus características personales, para facilitar su integración laboral.
Ahora nos detenemos en Iris Bleu de Armani Beauty, creado por Dora Baghriche, que comienza con gálbano que huele a savia verde con matiz terroso junto a bergamota que aporta piel cítrica con amargor seco y limón que introduce pulpa ácida con efecto chispeante. En el corazón, la manteca de iris despliega la esencia polvo cosmético con matiz mantecoso mientras el jazmín suma su característico bálsamo. En la base, el almizcle blanco, el cedro de Virginia y la madera de gaiac logran que sea un perfume con tintes limpios y ahumados.
Hay proyectos que van más allá de la belleza, y Acqua for Life de Armani es uno de ellos, con una misión clara desde 2010, garantizar el acceso al agua como derecho básico. Desde entonces, la iniciativa ha llevado agua limpia a más de 590.000 personas y se ha marcado como objetivo alcanzar a un millón en 2030. Todo parte de una realidad preocupante, más de 2.000 millones de personas no cuentan con un suministro seguro y una de cada diez ni siquiera tiene agua cerca de casa, una situación que podría agravarse en los próximos años. Por eso, Armani impulsa proyectos activos en países como India, Madagascar o Nigeria, además de nuevas acciones en Bangladesh y Zambia, consolidando un compromiso que impacta directamente en la vida diaria de miles de comunidades.
Finalmente, nos detenemos en Blouse Impertinent Rose de Yves Saint Laurent. Firmado por Quentin Bisch, este perfume abre con gálbano, pimienta rosa y bergamota, que producen un estadillo verde, cítrico y con una chispa especiada con efecto vibrante. En el centro, la rosa muestra todo su poder gracias a su matiz húmedo y voluptuoso mientras la angélica suma un punto herbal con un tinte amargo que equilibra el conjunto. En la base, la cachemira y el almizcle relajan la composición.
Además de su gran campaña "El abuso no es amor" en contra de las relaciones tóxicas y el maltrato en todas sus formas, YSL Beauty impulsa junto a a la ONG Re:wild el programa medioambiental Rewild Our Earth, con el objetivo de proteger la biodiversidad y restaurar ecosistemas degradados. Activo en ocho países desde 2017, este plan nace del vínculo de Yves Saint Laurent con la naturaleza y apuesta por el “rewilding”, un enfoque científico que busca devolver a los entornos su estado natural y frenar la pérdida de vida silvestre. Hasta ahora, ha permitido restaurar más de 50.000 hectáreas y plantar más de 700.000 árboles, con la meta de alcanzar las 100.000 hectáreas en 2030. Además, el proyecto avanza con nuevas acciones como la protección de especies en peligro de extinción.