Sephora lanza su primera iniciativa solidaria global para combatir la discriminación y el acoso por motivos de apariencia

La marca pone en marcha el proyecto Hearts Not Hate, su primera causa corporativa global, para combatir el acoso relacionado con el aspecto físico y ofrecer herramientas para actuar ante estas situaciones.

Iniciativa solidaria Sephora

La campaña global de Sephora combina donaciones y formación para combatir la discriminación relacionada con la apariencia, un problema que afecta a siete de cada diez adultos encuestados.


La belleza debería ser una forma de expresión, no una razón para juzgar a nadie. Sin embargo, 7 de cada 10 adultos han sufrido discriminación por su apariencia, según revela un nuevo estudio global de Ipsos, publicado recientemente y encargado por Sephora. Esto demuestra que el aspecto físico sigue siendo motivo de discriminación, exclusión y acoso para muchas personas. Además, el 81 % considera que no saben cómo actuar cuando presencian este tipo de situaciones, que también evidencia que no estamos preparados para hacer frente a ello.

Con la idea de impulsar cambios que trasciendan el maquillaje, el cuidado de la piel o las tendencias, nace Project Hearts Not Hate, la iniciativa global con la que Sephora quiere contribuir a combatir el odio basado en la apariencia. Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre), la compañía ha puesto en marcha esta primera causa corporativa global, que combina sensibilización, formación y apoyo a organizaciones solidarias. 

1€ donado por cada producto de Sephora Collection vendido en España

Uno de los gestos concretos con los que Sephora ha acompañado el lanzamiento de Project Hearts Not Hate es una acción vinculada a las ventas de su propia marca. La compañía ha donado 1€ a Right To Be, una organización estadounidense sin ánimo de lucro que trabaja para combatir el odio y el acoso en más de 40 países y en más de 20 idiomas, por cada producto de Sephora Collection vendido en España durante los pasados días 9 y 10 de octubre.

Que Sephora Collection sea el punto de partida de esta primera acción global, que pretende trasladar su compromiso con la inclusión a una iniciativa concreta, tampoco es casual. En lugar de quedarse en el típico mensaje sobre diversidad, Sephora vincula su marca una acción real con aportación económica destinada a respaldar herramientas que ayuden a actuar frente al odio por motivos de apariencia.

La iniciativa también se ha extendido a otros mercados europeos, entre ellos Francia, Mónaco, Luxemburgo, Bélgica, Italia, Portugal, Alemania, Grecia, Bulgaria y Croacia, donde la aportación es igualmente de un euro por producto vendido.
 

Sephora iniciativa solidaria global

Una formación para saber cómo actuar ante el acoso por la apariencia

La donación es solo una parte del proyecto, ya que Sephora también ha encargado a Right To Be el desarrollo de Sephora H.E.A.R.T.S. Training, una formación creada específicamente para ayudar a reconocer estas situaciones, intervenir cuando se presencian y ofrecer apoyo a quienes las sufren.

El estudio de Ipsos que acompaña al lanzamiento apunta, como comentábamos, a esa dificultad para pasar de la preocupación a la acción. Más de la mitad de las personas encuestadas afirma haber presenciado cómo alguien era juzgado, acosado o excluido por su aspecto físico, mientras que ocho de cada diez consideran que no siempre se sabe cómo reaccionar ante estos episodios. Por tanto, contar con pautas concretas es más que necesario para ayudar a que quienes son testigos de una situación de acoso sepan cómo apoyar a la persona afectada.

La formación se desplegará a partir de 2027 en distintos mercados y estará dirigida inicialmente a empleados de Sephora y comunidades locales. El objetivo es proporcionar recursos prácticos para comprender el impacto del odio basado en la apariencia y fomentar una respuesta más activa por parte de quienes lo presencian.

Una iniciativa que va más allá del aspecto físico

La discriminación por apariencia puede adoptar muchas formas: comentarios sobre el peso o la complexión, prejuicios sobre el tono de piel, el origen, la edad, una discapacidad visible o la forma de expresar la identidad. Aunque las redes sociales pueden amplificar estos mensajes, el estudio encargado por Sephora señala que la gran mayoría de las experiencias de juicio y exclusión relacionadas con el aspecto físico se producen fuera del entorno digital.

Por eso, proyectos solidarios como Project Hearts Not Hate ponen sobre la mesa que la inclusión no consiste solo en ampliar los tonos de maquillaje, mostrar distintos tipos de piel o diversificar las campañas publicitarias, sino también en contribuir a que las personas puedan expresarse sin miedo a ser humilladas o excluidas por su apariencia y que el resto tenga las herramientas para su defensa.

Si el discurso sobre diversidad de Sephora ya era potente, la incorporación de este programa de formación global y de una acción económica concreta refuerza su compromiso con la inclusión y la sitúa como una de las voces que abanderan una industria de la belleza más diversa, respetuosa e inclusiva.