Lo más habitual en primavera es ver los parques llenos de niños, las playas a rebosar de castillos de arena y las familias disfrutando de la montaña durante los fines de semana. Todos estos planes tienen en común, entre otros elementos, el sol. Tan necesario y a la vez tan dañino (si no tomamos las precauciones necesarias), el sol es una estrella que nos da vida, pero que tenemos que respetar.
Tal y como comentan desde Altruist, "la exposición a la radiación UV puede causar daños a una edad temprana que se manifiestan años después. Por lo tanto, una buena protección solar no es un lujo, sino una forma de cuidado". Los expertos detallan por qué es clave que cuidemos su piel desde bien pequeños, ya sea invierno o verano.
Elegir el protector solar infantil en formato roll-on de Altruist (8,50 euros) es apostar por practicidad y eficacia en el día a día. Su aplicador de bola permite extender el producto de forma rápida y uniforme, incluso en niños muy activos, facilitando una cobertura completa en pocos segundos. Con SPF 50 y protección de amplio espectro —incluida una alta protección UVA de 5 estrellas—, ofrece una defensa fiable frente a la radiación solar desde los seis meses.
Además, su fórmula está diseñada para respetar la piel más delicada, dado que está enriquecida con vitamina E, que aporta acción antioxidante frente a los radicales libres, mientras la glicerina ayuda a mantener la hidratación y la elasticidad. Hipoalergénico, no comedogénico y resistente al agua, se adapta tanto a jornadas de playa como a planes cotidianos al aire libre.
Siempre es interesante recordar que, por cada compra, Altruist dona protector solar por valor de 10 peniques a niños con albinismo en África.