Pocas respuestas pronunciamos con tanta facilidad como "estoy bien". Dos palabras que sirven para continuar con el día, llegar al trabajo, organizar una casa, atender mensajes, preocuparnos por quienes tenemos alrededor y seguir adelante con una sonrisa. Sin embargo, ese "estoy bien" también puede convertirse en una especie de armadura cotidiana detrás de la que caben cansancio, estrés, miedo y una carga mental que muchas mujeres han aprendido a gestionar con enorme discreción.
Los datos ayudan a poner dimensión a esa sensación. La Organización Mundial de la Salud estima que en 2023 la depresión afectaba al 6,2 % de las mujeres adultas frente al 4,1 % de los hombres, y señala también una mayor presencia femenina entre las personas con trastornos de ansiedad. A ese contexto se suma una distribución todavía desigual de los cuidados (por mucho que estemos en pleno 2026). ONU Mujeres calcula que ellas dedican globalmente 2,8 horas diarias más que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Son realidades diferentes, aunque juntas dibujan parte del escenario social sobre el que hablamos de bienestar femenino. Ante este panorama, "estoy bien" es la respuesta que lo enmascara todo.
Precisamente de esas dos palabras nace "I’m Fine", la iniciativa global que Lancôme presenta este octubre coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental. El proyecto, desarrollado globalmente junto a la Anxiety and Depression Association of America, llega a España de la mano de Fundación Manantial, entidad especializada en salud mental, recuperación e inclusión social. Su objetivo pasa por favorecer que las mujeres presten atención a cómo se sienten, identifiquen señales que merecen atención y encuentren vías para conversar y buscar apoyo.
Una investigación realizada por Ipsos para Lancôme en cinco países durante 2025 y 2026 ofrece una fotografía especialmente significativa. El 80 % de las mujeres encuestadas reconoce haber dicho "estoy bien" en momentos en los que se sentía de otra manera, cuatro puntos más que un año antes, mientras el 72 % afirma haberse arrepentido de ocultar cómo se encontraba. Más del 60 % considera difícil hablar abiertamente de su bienestar mental. La carga emocional aparece también en las razones que explican ese silencio, ya que el 52 % relaciona su actitud con el deseo de evitar sentirse una carga para otras personas.
La campaña se articula alrededor de dos ideas: concienciación y prevención. Fundación Manantial aporta su experiencia profesional para favorecer conversaciones abiertas y acercar recursos especializados. Una frase de Helena de Carlos, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la fundación, resume especialmente bien la propuesta: "Hablar de cómo estamos puede ser el primer paso para empezar a sentirnos mejor".
La plataforma de “I’m Fine” incorpora además dos cuestionarios utilizados profesionalmente como herramientas de cribado, GAD-7 para síntomas de ansiedad y PHQ-8 para síntomas depresivos, junto a recursos y contenidos elaborados por especialistas. Su valor reside en favorecer la reflexión y orientar hacia recursos adecuados; la evaluación clínica y el diagnóstico corresponden siempre a profesionales sanitarios. Demi Moore, Christy Turlington, Zoé Saldaña y Vanessa Kirby participan también en la campaña compartiendo experiencias personales para ampliar un diállogo que todavía cuesta establecer.
"I’m Fine" no constituye el primer proyecto social de la maison dirigido específicamente a mujeres. En 2017 nació "Write Her Future", un programa internacional enfocado en alfabetización, formación, mentoría y emprendimiento femenino. En España funciona desde 2018 junto a Plan International y ofrece formación a jóvenes procedentes de contextos vulnerables para reforzar capacidades de comunicación y facilitar su acceso al mundo laboral. A finales de 2022, más de 400 jóvenes habían participado en el programa español.
El proyecto forma parte de una corriente cada vez mayor dentro de la industria. Maybelline desarrolla Brave Together, centrado específicamente en ansiedad y depresión y creado para acercar recursos y apoyo individual. Su plataforma española informa de 2,6 millones de personas que han accedido gratuitamente a apoyo en salud mental y de 45 ONG respaldadas globalmente. Rare Beauty, por su parte, destina el 1 % de sus ventas al Rare Impact Fund para ampliar el acceso de jóvenes a educación y servicios de salud mental. En este caso, el fondo afirma haber movilizado 30 millones de dólares y haber apoyado proyectos que alcanzaron a 3,5 millones de jóvenes.
Al analizar este proyecto, se dibuja en nuestra ment que, quizá, el valor más interesante de “I’m Fine” esté precisamente en convertir una respuesta automática en una pregunta real. El bienestar mental de las mujeres atraviesa cuestiones personales, económicas, familiares y sociales, y cada una necesita recursos diferentes. El 10 de octubre ofrece un momento especialmente oportuno para recordarlo, aunque la problemática merece atención los 365 días del año. Cuidarnos también empieza por concedernos la importancia suficiente para ser sinceras cuando alguien cercano (o nosotras mismas) pregunta cómo estamos.